Por Antonio Moreno/columnista mediotiempo.com

Así, sÍ sabe un ascenso…

Y es que mas allá de los errores arbitrales en el primer partido de esta Final ante León creo que a nadie le quedó duda que subió el mejor equipo del año, Bicampeón, con gran plantel, excelente Dirección Técnica y una afición de Aguascalientes que sintió más este arribo al Máximo Circuito que aquel equipo de Primera que les llegó de rebote por una mudanza hace unos años.

Y entiendo perfectamente a la gente de Guanajuato por el coraje que sintieron ante las fallas del Juez en la serie de ida pero en honor a la verdad ¿Qué les pasó en la vuelta que cuando comenzaban a reaccionar con un gol, ellos mismos con una mano infantil se hicieron “harakiri” dejándole la mesa puesta a su rival?

Alguna vez escuche que “no hay equipos de Primera o Segunda sino plazas de Primera y Segunda” y la verdad es que en esta ocasión duele en verdad que León se quede de nuevo en la orilla.

León es también una plaza magnifica de Primera y se le extraña, pero si sólo uno tenía que subir los méritos y los hechos no se equivocaron y le dieron el pase al mejor equipo en un año.

Por su parte los “rayos” espero que hayan aprendido la lección que tantas veces les ha dado el futbol. No se puede cambiar tanto de tantas cosas en tan poco tiempo.

Alguna vez, la más histórica de todas, fue de nombre, colores, logotipo y apodo convirtiéndose durante casi 15 años en los “Toros” del Atlético Español. Nada que ver con la imagen rojiblanca.

Pero ¿No me digan que cuando el Necaxa regresó se respetaron tradiciones, uniformes y manejos para darle una estabilidad?

De ser el equipo histórico de los “11 hermanos” o “Electricistas” pasó a ser “el hermano del América”, los “Rayos” y luego los “Hidrorayos” llegando alguna vez a vestir un uniforme que era una verdadera “mentada” para sus fanáticos cuando salieron con una combinación parecida a un “Duvalín” con la mitad rosa y la otra mitades negro ¡Horripilante!

Pero este nuevo Necaxa debe tenerse respeto y respetar también a quienes a pesar de todo le siguieron siendo fieles.

Me consta que sí hay necaxistas que le han perdonado y soportado todo.

Por lo pronto, felicidades a Omar Arellano, todo su plantel, Directiva y ¡Que viva Aguascalientes'n!

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