Por Taker.

Otra jornada, otra decepción. Es dificil sentarse a escribir cuando las cosas no cambian mucho no solo de una jornada a otra, sino de un torneo a otro. Necaxa sigue quedando a deber y sigue goleando a todos en el terreno de las declaraciones, no así en el terreno de juego y mucho menos en goles. Lo he dicho antes y creo que en general todos coincidimos en que este equipo solo sirve para regalarnos palabras 'bonitas' previo a cada partido.

No sé que tanto caso tendría que viniera y que dijera cosas que todos sabemos ya. Esta jornada y tal como parece hacerse costumbre, el rival nos pasó por encima, nos dominó y nos hizo ver mal, aunque meramente por suerte esta vez no nos ganó. Pese a no haber perdido, el empate ante León no me sabe a nada y personalmente creo que se trata de un resultado que sirve poco. De hecho es peor que una derrota porque con el punto obtenido ahora se puede decir que el equipo va 'mejorando' aunque siga jugando igual de mal.

El discurso de que se está trabajando y de que los jugadores darán todo en la cancha por la camiseta y para demostrar que Necaxa es un equipo grande nos lo sabemos de memoria con todas sus variantes; De hecho ahora tengo la sospecha de que probablemente cada que llega un jugador al equipo es imperativo para él aprendérselo ya que ese discurso no cambia mas que en la voz de quien lo dice al final de cada entrenamiento.

¿Qué le pasó a Necaxa?, ¿En qué momento se convirtió en ese equipo gris que es ahora?. Ya nisiquiera hay que hablar de culpables porque todos sabemos quienes son: Azcárraga, Ogarrio, González, Aguirre, Castro, y desde luego, esos jugadores 'profesionales' que tenemos 'defendiendo' la camiseta del equipo. Creo, sin exagerar que los jugadores que valen la pena en el plantel los puedo contar con los dedos de la mano y como se dice comunmente, incluso me sobrarían dedos.

No se trata de atacar por atacar o de quejarse nada más porque si, pero como bien dice otro de los columnistas de Pasión Rojiblanca -Alex-, Necaxa perdió hasta la personalidad cuando se fue Pablo Quattrocchi. Y no, con esto no digo que la situación en la que estamos sea culpa del 'Jefe', pero Necaxa desde hace mucho se volvió 'Quattrocchidependiente', es decir, el equipo se acostumbró a que él corría y le ponía huevos por los once jugadores, y a que posiblemente él quería más la camiseta que el resto del plantel junto.

'Tita' habla de tiempo cuando lo que menos hay es eso. Si, quedan 12 partidos en el torneo pero los puntos que estamos dejando ir ahora podrían complicarnos una eventual liguilla por el título, y no hablo de complicar una calificación, sino el complicarnos el desarrollo de la fase final del torneo clasificando -nuevamente- en la parte baja de los calificados, lo que significa el jugar de visitante los partidos de vuelta y desde luego, tener la obligación de ganar los globales para avanzar a la siguiente ronda.

Es triste decirlo y el hecho de que lo haga no quiere decir que quiera menos de lo que siempre he querido al equipo, pero Necaxa es un equipo muy gris, sin personalidad, sin nada. Hoy no es ni la sombra de lo que fue en nuestro anterior paso por la Liga de Ascenso -ni hablar de otras buenas épocas del club- y nuestra posición en la tabla es un fiel reflejo de todo el mal trabajo que nuestra directiva de papel ha hecho desde aquel día en que decidieron cortar el proyecto de Omar Arellano.

Además de Ogarrio y compañía, los jugadores son los principales responsables de la situación del equipo y aún cuando 'Tita' es en estos momentos el menos culpable, es el que tiene que hacer algo para intentar cambiarle la cara al equipo porque hoy, al menos a mi, no me basta con que se juegue 'bien' el primer tiempo y se sea barrido en el segundo con el pretexto de que "en el primer tiempo hicimos un gran esfuerzo". Los partidos son de 90 minutos y a estas alturas ya nisiquiera espero que se juegue bonito o que se gane, lo único que me gustaría ver es un equipo que juegue con huevos y que en verdad salga a partirse la madre defendiendo una histórica pero maltrecha camiseta.