Por AlbiRayo.

El viernes lejos de cualquier parado táctico ó cualquier estrategia, el juego fue definido por quien para mi gusto es el mejor jugador que ha tenido Necaxa en los últimos torneos; y no había de otra el viernes se tenía que ganar sí ó sí, ya que no se podían dejar ir más puntos.

Desde inicio se veía un juego que se podría complicar debido a que Mérida es un equipo que si bien no anota muchos goles, tampoco le suelen anotar mucho, podríamos decir que era una versión de aquellos Necaxa de la última época de Raúl Arias, donde “pararse” bien y tratar de alargar el cero a cero era el objetivo, y si en algún balón parado ó contragolpe se marcaba bien el planteamiento podría ser aún más defensivo y complicarse el juego.

Todo esto lo entendió a la perfección Jaime Ordiales y trató de mantener su idea de ir al frente y su estrategia de 3 centrales Padilla, Mercado y Lacerda; 2 laterales de ida y vuelta como Olascoaga (que sigue sorprendiéndome, y su estilo de “barrio” me agrada, es decir, un estilo de ser descarado dentro del campo, de pisar el balón y tirar dos o tres fintas), además del siempre cumplidor Marvin de la Cruz; de nuevo decidió regalar un poco el medio campo al jugar con un solo contención que fue Luis Perez; “shaggy” Martinez por la banda que desgraciadamente salió lesionado y se perdió mucho por esa banda; Mosqueda como enganche y arriba Santoya y Lojero; un planteamiento para ir a buscar todo, y sobre todo intentar anotar de manera rápida para tener un manejo de juego.

El problema fue que Mérida basó su juego en línea de 5, 4 en el medio y un delantero que llegaba a convertirse en otro jugador de medio campo; con todo esto Mérida logró controlar el medio campo y empezar a tener el balón más que Necaxa, el partido empezaba a complicarse pero de nueva cuenta apareció ese “crack”, ese jugador distinto, quien el balón que tiene lo manda a las redes; y de nueva cuenta en una jugada que no suponía mayor peligro para el rival supo desmarcarse, dar dos pasos hacia atrás de su marcador y encontrar posición de remate; lo demás fue algo de otro partido, recibir el balón con una pierna y antes de caer definir con la otra, a partir de ese momento el encuentro cambio y Necaxa se hizo dueño del juego; después simple y sencillamente Lojero nos volvió a demostrar él porque es el capitán, el líder de goleo y para mí el mejor centro delantero de la división; Lojero como viene siendo costumbre se volvió a “echar” el equipo al hombro, y con otras dos “pinceladas” de gran técnica definió el juego.

Es por eso que decidí titular a mi columna el “factor Lojero”, y es que tener un jugador distinto dentro de tu club hace gran diferencia, varios juegos Necaxa no ha estado jugando del todo bien y en base a lucha ó esfuerzo se llega a la portería rival y teniendo alguien que no falla todo el partido cambia.

El viernes más allá de cualquier planteamiento táctico me parece que a Ordiales se le debe reconocer que más que entrenador es “visionario” sabe ver el futbol de una manera distinta, ya que por mucho tiempo el estuvo dentro del campo; y es de reconocerse que a Lojero le da la libertad de un “9” que no está fijo, sino que puede recorrer hacia las bandas, tirarse atrás del segundo delantero y moverse a buscar posición de gol; esa misma libertad que tiene Mosqueda y Santoya y que hace que Necaxa de medio campo hacia adelante sea explosivo.

Hoy Lojero está convertido en el referente necaxista, ahora nadie se acuerda de Maz, y es que alguien a principio del torneo anterior me comentó “Lojero no es como Maz”, y es cierto para mi Lojero es mejor jugador, tienen el mismo “olfato” goleador, el mismo desmarque, igual te meten un gol con el pie que con la cabeza, pero Lojero tiene 3 cosas que lo hacen distinto a Maz, tiene un “arranque” más rápido, y 2 cosas que lo pueden hacer triunfar en primera, como que Maz no ha podido nunca humildad y honestidad; desde que Lojero está en Necaxa jamás lo he visto tirarse para simular un penal, ó engancharse en alguna discusión y hacerse el “golpeado”, mucho menos hemos visto que lo expulsen ó que tenga sus “aires” de diva como el uruguayo; pero bueno como bien dicen pasado es pasado, y por ahora esperemos que Lojero siga por mucho tiempo en Necaxa, fue un acierto de la directiva el haberlo comprado y será un acierto el darle continuidad, ya que de parte del jugador está más que visto que está a gusto en el club, que rechazó ofertas de Querétaro, León, y Jaguares para ir a primera y decidió como nosotros no bajarse del “barco”.

Y tan importante es el factor Lojero, que con sus goles, ha “borrado” grandes errores de Salcedo, de Mercado y Lacerda, y sobre todo de Luis Perez.
Hoy quise hacer una columna distinta y es que se merecía una columna en la que se hable de él, ya que van 6 juegos de la temporada, y en 4 él ha marcado la diferencia haciendo 9 juego en 6 partidos, algo distinto y bastaría ver las estadísticas para ver la efectividad que tiene; además que estoy seguro que en los restantes 8 juegos mínimo en 4 el va a definir los juegos.

El único pero por ahora es que sería bueno que de visitante se le de la misma libertad a Lojero, y no se especule tirándolo a veces atrás de Santoya.

Ahora solo que opinan de seguir con ese ritmo ¿Cuántos goles va a marcar en el torneo?