Por Luis Felipe.

Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio
Julio Cortázar

La pregunta de la primera parte del título de este texto es, según mi experiencia, una de las preguntas más comunes que uno como necaxista tiene que soportar, "¿Por qué le vas al Necaxa?", se nos pregunta cada que mencionabas nuestro 'raro' amor, seguido de algún otro comentario o burla a lo cual solo respondemos con una sonrisa fingida y encogiendo los hombros.

Pero en verdad nosotros mismos nos hacemos esa misma pregunta, ¿Por qué?, ¿Qué no existen más equipos, más populares, o más ganadores? , éstas preguntas rondan nuestras cabezas, lo que nos lleva a nuestra historia, esa historia tan singular de cómo llegamos aquí, de cómo nuestro padre, el tío, o el vecino nos acercó por primera vez a este equipo, sin saber en el lío en el que nos metíamos. Historia que es bastante divertida apuesto yo, y que nos saca una sonrisa, pero que no completa la respuesta al sentimiento de estar enamorado de este equipo y al sentimiento que encontramos cada que llega un fracaso.

No pretendo hacer una reseña de un juego que estoy seguro hemos repasado mil veces en la cabeza o una crítica a jugadores que ya nos cansamos de 'odiar' o decirles de las peores cosas. No, lo que yo pretendo es simplemente cuestionar eso que hacemos después de un fracaso.

Cada seis meses o cada año nos prometemos a nosotros mismos, que ya no más, que dejaremos el amor por este equipo, que buscaremos otros colores que si nos valoren, que no vale la pena más sufrimiento, o más burlas, que estamos cansados de vivir de alegrías pasadas, que sinceramente parecen dejar de alcanzarnos, que nos cansamos de un equipo al que tanto le hemos dado y del que tan pocas alegrías hemos recibido, que nos perdieron, que ya no tendrán nuestro apoyo.

He visto a varios que lo hacen, que lo niegan, cambian de equipo o simplemente dejan de querer. Ese es el camino sencillo, sería fácil tomar la salida del villamelón, pero no, nosotros no, en el fondo sabemos que no hay otro equipo, que eso no es posible, que trataremos de dejar esto, pero no podremos porque hay algo en estos colores, en la playera, hay algo en el sufrir, algo especial que nos hace quedarnos, seguir apoyando al equipo, porque en realidad no es nuestra elección, afortunada o desafortunadamente, como lo guste ver usted, estamos atados a estos colores, a este escudo.

La solución que le propongo a usted aficionado necaxista, es aceptarlo, maldeciremos a lo que fuera o quien fuera que nos hizo estar aquí, al equipo, al técnico, a todos, hasta a nosotros por seguir apoyando sin recibir nada. Pero sé como buenos fanáticos, o románticos que somos, que aquí estaremos, el año que viene y el que viene, esperando que las cosas salgan para nuestro equipo, esperando que al fin el Dios del futbol nos pague todo el sufrimiento que hemos vivido, con la camiseta bien puesta y apoyándolos como siempre, porque en realidad no tenemos de otra, como buen poeta romántico hay que aceptar que uno no escoge de quien se enamora.