Si algo caracteriza a los equipos campeones de Necaxa, es el saber festejar en campo ajeno, ahora más que nunca con el ascenso el festejo fue algo raro para los pocos necaxistas que estuvimos ahí, en un ambiente hostil y poco cordial era casi imposible mostrar alegría y euforia por el campeonato, pero ahí estuvimos y estaremos en todos lados donde los Rayos vayan.