Por Alex.
@AlexdeRayos

Desde hace unas semanas se desató la euforia porque el equipo volvía a la ciudad de México, lugar que por años, AÑOS, acogió al equipo en sus diferentes etapas hasta su partida a Aguascalientes, donde han vivido lo más negro de la historia necaxista.

La Copa MX apareció en este Clausura 2016, primero como el torneo que siempre era para Necaxa, uno al cual llegaban sin intención de competir, pero con el pasar del mismo, todo cambio. La justa sirvió incluso para tapar los malos partidos que se llegaron a ver en la Liga y con el pase a Semifinales y la visita ante uno de los verdaderos rivales del equipo, Cruz Azul, toda atención se inclinó ahí pese a que en realidad, el torneo sigue sin ser importante, al menos no, como un objetivo primario.

Desde el encuentro de vuelta ante Mineros, yo manifesté que el equipo ya había cumplido en Copa, por lo cual, a partir de ahí lo que pasará era extra, aunque tras el choque con Celaya en Liga, si tomé eso como una precaución muy grande de cara a lo más importante.

Todo eso fue hace semanas, pero ahora, estamos a dos días de enfrentar a la ‘Máquina’ en un terreno que incluso alguna vez nos arropó como locales; mucho se habla de una invasión, de una nostálgica visita y en verdad lo es, sin embargo pese a que me quede está vez a unas estaciones del Metrobus de la Ciudad, mi decisión fue no acudir al encuentro, por el simple hecho que la Copa nunca me ha interesado.

Siempre he sido una persona con ideas muy bien plantadas, difícilmente suelo cambiar de opinión en terrenos mucho más importantes al futbol como política, cultura, sociedad, etcétera, que tampoco quiere decir que sea la verdad absoluta o esté en lo correcto, pero son los pensamientos que opté seguir y tener para andar por la vida.

Volviendo al tema deportivo, ciertamente yo no tengo una gran afición por el futbol, no soy capaz, como muchos de ver el deporte todo el día; desayunar, comer y cenar eso me pondría un humor realmente malo, por eso las dosis que tengo para poder soportar un encuentro van de acuerdo también a las razones extrafutbol: La historia del Necaxa es electrizante y como una novela épica, la Selección Holandesa ha sido el ejemplo mismo que el futbol a veces se puede contar como un poema y el Barcelona es el hijo pródigo de dicha escuela, Egipto posee la más maravillosa historia de la humanidad y así con algunos cuadros más que me gusta mirar, pero más allá de eso, trato de evitar el deporte.

Y pese a que todos esos equipos me agradan, tampoco es que me la pase viendo todo juego que tienen, si el torneo en disputa no es de mi interés, la verdad me limito mucho o trato de no saber de él. En este caso, por cuestiones de Pasión Rojiblanca, suelo estar al pendiente lo más que puedo del acontecer del equipo, porque más que futbol es un trabajo periodístico, a final de cuentas lo que decidí ejercer en mi vida.

Me han preguntado ya varias veces a qué hora estaré en el azul o a qué hora me voy para allá para irnos en bola, al final, respondo que no iré al Estadio porque no me interesa el torneo de Copa. Al parecer pocos pueden entender la respuesta y muchos ponen en duda mi necaxismo por ello, lo cual creo que es algo completamente fuera del lugar.

No suelo ser de la gente que entra a un tren del mame y no es que esto lo sea o que critique a quien en verdad anhela ir al compromiso y ver a Necaxa en la capital, simplemente que yo desde el principio de los tiempos estipule que no me interesaba y esto sigue sea la instancia que sea, incluso si se llega a ganar no me interesaría en lo absoluto, sin negar que me daría gusto, la verdad es que poco me importa, porque al final yo no quiero ver ese trofeo (que dicho sea de paso está horrible) en la vitrina del equipo sino un Cruz Azul vs Necaxa en la jornada ‘x’ del torneo Apertura 2016, para mí ese premio valdría mucho más que alzarse con el título copero en esta ocasión.

Y al principio critique mucho el comportamiento de todos por emocionarse, como si fuera algo de otro mundo que Rayos viniera a la Ciudad, pero luego entendí que están con el mismo derecho de decidirlo hacer desde cualquier parte, así como yo de decidir no ir estando a unos pasos; al final no creo que ninguno sea más o menos necaxista que otro, simplemente se vive de manera diferente.

Ojalá que el partido cumpla las expectativas de todos los que estén viéndolo desde donde sea y para los que ahora les toca venir para acá, que sea una estancia placentera en el ex Distrito Federal, hoy Ciudad de México con eterna contingencia ambiental.