Por Alex.
@AlexdeRayos

Comenzó un torneo más en el futbol mexicano, no así para Necaxa que, al parecer, continúa de vacaciones tras disputarse la jornada 1.

Si ustedes fueron de los valientes que se quedaron 90 minutos más el agregado, merecen, ciertamente, una mención de honor, porque lo hacen por gusto y no por obligación como nos toca a otros.

Sin temor a equivocarme, puedo decir que fue el peor partido del equipo desde su regreso, el peor. No hay en verdad un argumento positivo a una exhibición tan pobre de parte de los dos equipos, pero sobretodo la de Necaxa.

Durante el podcast, que saldrá en unos días, argumenté la nula variación a la ofensiva, centros aún peores de los de Isijara y una banca que sencillamente no sirvió para nada. En este espacio hemos criticado muy duro a Ignacio Ambriz, pero al final, los ejecutores de la cancha son los jugadores, encima con prácticamente el mismo 11 que jugó el torneo anterior (quitando a Manuel Iturra)

Un auténtico somnífero que, más que reflejarnos un buen o mal torneo, termina por desilusionar a muchos y dar la razón a los que no se cansan de juzgar, por juzgar decisiones del equipo.

A decir verdad, yo no puedo augurar un mal torneo, mucho menos uno bueno, pero si puedo decir que al equipo le faltan más que nombres, jugadores de experiencia y líderes.

Hace unos días realice un texto para Marca Claro sobre el proyecto de jóvenes que tiene Necaxa. El tema me entusiasma, pero me preocupa la falta de liderazgo en el presente. Estoy de acuerdo con varios comentarios en que el equipo requiere líderes en cada línea y salvó la portería, esto no es así. Hay que recordar que por muy bueno que pueda sonar un plan a futuro, si falla el presente, no hay futuro.

Durante la semana la ola de ataques al equipo fue bastante y aumentó tras el empate ante Veracruz. Y sí, son ataques, porque las críticas son cosas necesarias para una mejora (sobretodo la que se hace con uno mismo) y sí me parece que hemos confundido conceptos.

El hecho de dar un apoyo incondicional no quiere decir que no se vaya a criticar lo que se haga o deje de hacer, pero al final, uno sigue a este equipo por una razón y ésta es independiente a los resultados, que son, en sí los que se critican porque como aficionados se tiene ese derecho al consumir un producto. Pero eso no es igual a atacar, calificar, tachar o incluso ser juez del necaxismo de otra persona.

Lo mismo pasa con los términos. El equipo es muy limitado, pero eso no es sinónimo de mediocridad aunque pueden ir de la mano. Un claro ejemplo es la Selección de Islandia, equipo limitado que eliminó a Inglaterra, un equipo mediocre, por años, pese a tener una buena plantilla.

El gran problema es cuando un plantel limitado encima exhibe mediocridad (como ante Veracruz); el resultado no es otro que el fracaso.

El Necaxa debe dar vuelta a la página y enfrentar con valentía, garra y unión el torneo. Si por lo limitado del plantel el máximo nivel es un décimo lugar, lo puedo entender, lo que no es que el equipo muestre un nivel tan malo como el pasado sábado, porque no se trata de decir que fue la fecha 1; sí, fue jornada 1 pero al equipo se le dio continuidad para no mostrar ese tipo de vergüenzas.

Tengo la esperanza de que Necaxa saldrá vivo del Caliente, ya sea con uno o tres puntos, pero vivo.