Por Alex.
@AlexdeRayos

El Necaxa ha dado de qué hablar en este inicio del Apertura 2018 debido a su nuevo entrenador, Marcelo Leaño, quien llegó con una filosofía completamente diferente a la que tuvo en el pasado reciente.

El conjunto de Aguascalientes se caracterizaba por priorizar la defensa y el orden, algo que cambió totalmente, al menos, en este inicio de temporada con el nuevo timonel rojiblanco.Existen varias diferencias entre la versión del Necaxa de Ignacio Ambriz y Marcelo Leaño: estrategias, táctica de juego y el plantel.

IGNACIO AMBRIZ


El orden sobre el ataque. Nacho Ambriz es alumno de la llamada 'escuela lapuentista', la cual dio a los Rayos varios títulos durante la década de los 90. El extimonel rojiblanco hizo el orden y la defensa su mayor fortaleza con jugadores como Ventura Alvarado, Mario de Luna, Igor Lichnovcky y sobretodo la portería, custodiada por Marcelo Barovero.

Pocos toques para llegar al área rival. Al Necaxa le costó mucho trabajo convertir durante el año futbolístico con Ignacio Ambriz, sobretodo en el primer torneo. En el segundo las cosas cambiaron un poco debido a las asociaciones que encontró entre Roberto Alvarado y Víctor Dávila, quien se destapó para el Clausura 2018 y se convirtió en un referente del equipo.

Personalidad reservada. Ignacio Ambriz es un entrenador que no suele entrar en polémica, sabe hacer grupo e inyectar su filosofía, sin embargo no es un estratega que guste de los reflectores, pese a que en su historial haya dirigido a los dos cuadros más populares del país (América y Chivas). En Necaxa, Nacho llegó con la intención de regresar la identidad que el equipo consiguió cuando él fue jugador y capitán, por eso fue aceptado inmediatamente por la afición de los rayos.

Líderes en el campo de juego. El equipo de Ambriz tenía la fortaleza de contar con varios 'capitanes' dentro del campo. Desde Marcelo Barovero, Mario de Luna, Felipe Gallegos e incluso Carlos González, cada línea de Necaxa contaba con alguien cuya experiencia apoyaban en el aspecto mental en un partido.

Rejuveneció el equipo. Con jugadores de experiencia, muchos de los elementos que Ignacio Ambriz llevó a Necaxa fueron jóvenes menores de 30 años. Ventura Alvarado, Igor Lichnovsky, Rubén González, Dieter Villalpando o Roberto Alvarado, son algunos de los nombres que llegaron al equipo bajo el mando de Nacho y todos se convirtieron en piezas fundamentales de su oncena titular.

MARCELO LEAÑO


El ataque es la mejor defensa. Marcelo Leaño llegó al Necaxa por su estilo de juego mostrado desde el ascenso MX. Curiosamente enfrentó a Ambriz en Copa MX con Zacatepec, perdió el primer duelo en Aguascalientes 5-0, pero aprendió y en el Coruco Díaz superó a los Rayos 2-0. El estratega más joven de la liga, pese a no ser jugador, aprendió bajo las instrucciones de César Luis Menotti, a quien conoció cuando era directivo en Tecos.

El toque de balón y ser un equipo propositivo. Con la llegada de Leaño, Necaxa ha cambiado su estilo de juego completamente, se ha convertido en un cuadro que gusta de tener la pelota y mover el balón con pases cortos, rápidos y abriendo espacios para aprovechar la velocidad de sus elementos de medio campo para adelante, pues la salida de varios jugadores en el sector defensivo, obligó a los Rayos a atacar más para ser menos atacados.

Personalidad extrovertida. Marcelo Leaño tiene una forma única de vivir los partidos y el fútbol, pero además fuera del campo llama la atención su forma de dirigirse a la prensa, de quien se despide de forma personal. Con apenas 31 años de edad, es un estratega poco tradicional y con ideas frescas, las cuales ha sabido compartir con sus jugadores para ser una de las gratas revelaciones del campeonato.

Pocos líderes en el campo. Uno de los problemas que enfrenta Leaño para este torneo con es la salida de varios de los líderes del equipo en el pasado Clausura. Marcelo tiene la tarea de suplir la baja de Barovero o de Luna, con otros elementos que tomen la estafeta en el vestidor y junto a él, trabajen el aspecto mental. Dentro de la experiencia con la que cuenta está Felipe Gallegos, Brayan Beckeles o Yosgart Gutiérrez, quienes se han mantenido en los Rayos desde su ascenso; a estos nombres se le suman Matías Fernández, actual capitán del equipo y Leobardo López en la defensa central.

Equipo con una base juvenil. El trabajo con los jóvenes es es una labor que Marcelo Leaño heredó del proceso actual y lo potencializó. El entrenador de los Rayos reforzó al equipo, en su mayoría, con elementos del Ascenso MX que cuentan con poca o nula experiencia en Primera División pero han saboreado la mieles de algún título en otras categorías, como el caso de Luis Donaldo Hernández, que recientemente se coronó con Tapachula; además de hacerlo con seleccionados nacionales, como el caso del sub-21, Sebastián Córdova. La base de este tipo de jugadores han hecho de Necaxa un cuadro ligero y veloz que ha castigado a las defensas de los equipos que han enfrentado hasta el momento (Monterrey en la Super Copa; América, Pumas y Lobos en la liga).


Mi conclusión es que, pese a los pocos encuentros que tiene Marcelo Leaño al frente de Necaxa, el equipo no es 'uno nuevo' como he leído en comentarios dentro del sitio. Las bajas no han pesado porque el equipo siempre se ha manejado como eso, un equipo; no existen figuras que sobresalgan sobre otras, sino que el talento de cada uno funciona para un conjunto, lo que permite que se adapten a diferentes sistemas de juego, como lo son el de Ambriz y el de Leaño.

Los dos estilos se han complementado porque los futbolistas tienen memoria y saben las formas en las que han jugado. El Necaxa ya jugaba bien y ahora lo hace mejor porque directa o indirectamente, cuerpo técnico y jugadores encontraron cómo heredar ciertas cosas de su anterior sistema para éste. Es cierto, la defensa adolece, pero no porque sean 'malos jugadores', sino porque es la línea más nueva y la que necesita más periodo de adaptación, aunque no olvidemos que van dos partidos oficiales que mantiene el cero en su puerta (Monterrey y Lobos BUAP).

Marcelo tiene largo camino por recorrer y su verdadera prueba será cuando el resto de los entrenadores comiencen a reconocer las debilidades de Necaxa en todos los sectores de la cancha y sus formas; ahí veremos sí el actual timonel rojiblanco es capaz de adaptarse a las circunstancias o no lo es. Por lo pronto sus números son muy buenos y la gran prueba, jugar como visitante en Liga, es una asignatura pendiente que puede saldar este viernes ante Morelia.

*Este texto, a excepción de la conclusión, se publicó también en MARCA Claro días antes del juego contra Pumas en la Copa MX.