Por Mürdok Heras.
@MurdokHeras

Estimada hermandad que hace el favor de leer a este humilde (o algo así) enmascarado, yo abro estas líneas con la pregunta que a continuación les comparto. ¿En qué momento surge la ilusión ante un nuevo torneo?

Hace una semana, la estrepitosa caída en Ciudad Universitaria me hizo reconsiderar realmente en qué basaba mi entusiasmo por pensar en que este torneo Necaxa sería protagonista. Los jugadores que llegaban no representaban realmente mucho por el puro nombre. Traían cifras en su pasado reciente pero la experiencia tristemente muchas veces nos ha dejado ver que eso no significa nada: Gaytán, De Pinho, 'Chapita' Blanco, por mencionar a algunos de aquella lista de petardos que acá en PR nos encanta recordar.

La continuidad del trabajo de Memo Vázquez, quizá; ante los buenos resultados del torneo anterior, con el récord de puntaje obtenido en fase regular y el buen fútbol que por momentos se veía, así como una gran actitud que hizo que jugar de visita no fuera impedimento para aspirar a la victoria. Sin embargo, lo de la Super Copa ya había sido desalentador y de ahí al inicio del torneo nos hizo reconsiderar el éxito en esta edición de la Liga MX.

¿Aún cabría, entonces, cuestionarnos si la goleada histórica en casa bien vale dejar todo eso atrás y de nuevo ilusionarnos con lo que pueda llegar este torneo? No hubo rival, eso me queda claro. Se autodestruyó muy pronto en el partido y ya lo de los rayos fue correr cuesta abajo. No me malinterpretes, hermandad, no se trata de menospreciar lo hecho ante los escualos; me parece bastante meritorio que teniendo una ventaja clara e irreversible quisieran seguir dando espectáculo al equipo. Una victoria escueta por 2 de diferencia habrían igual significado tres puntos, pero también un público bastante aburrido.

La inclusión de Baeza, a final de cuentas, le da un giro al ánimo del equipo y se le puso todo en bandeja de plata para recuperar la forma, la intención y por ahí, hasta la magia. Una de esas ocasiones en que todo te sale y solo es cuestión de estar en el lugar preciso en el momento adecuado.

Dudar ante el júbilo de este festival, no es sino un mecanismo de defensa por el peligro que representa nuestro siguiente compromiso en la liga. Fecha 4 y toca una visita complicada, como lo es la del “Volcán” de la UANL. Por ahí, el equipo más poderoso de la liga nos recibirá en un buen momento anímico. La esperanza radica en que eso alimente el talento y les permita a nuestros muchachos desplegar el fútbol que más les gusta.

Este proceso de crecimiento y reconocimiento entre sus miembros (en particular en el ataque) muy pronto se topa con una prueba de esas que forjan carácter. Seguramente este encuentro les genere una exigencia mínima que el equipo debe cumplir y superar si es que aspira a estar en la liguilla. Estoy contento por los 7 goles, sin embargo, me espero a la siguiente semana para saber (como dijera Luismi) si contengo mis instintos o, como gorda en tobogán, me dejo ir. Dando puerta abierta a la ilusión de una aspiración a volver a ser protagonistas de este cuento que cada seis meses se repite.

Bien Baeza y ojalá que el Pipe pronto pueda estar de nuevo en el medio campo necaxista. Con sus altas y sus bajas, pero el chileno viene con el rayo desde el ascenso y tiene que ser en vestidor (junto con Yosgart) un referente del apego a la institución y la identidad con la afición.

Ya por último, llama mi atención nuestro masoquismo. Ya no sé si es un gustito o curarse en salud, pensando en que van a vender a tal o cual jugador. Si tomo lo bueno de ello, pues pensaría que eso significa que les está gustando el trabajo de dicho jugador. Irónicamente entonces, desearía que se preocupen más por esos jugadores y otros; puesto que, a final de cuentas, eso sería seña de que el rumbo necaxista va por buen camino.

De cualquier forma, yo lo invito a que no sufra tanto y disfrute la presencia de los que están ahorita y que tienen por misión, darnos muchas alegrías como afición. Ya luego nos preocupamos (o no) por si se van o si quién llega en su lugar.

Y pues para acompañar, les dejo el clásico del Gran Silencio (banda regia) “Duerme Soñando”.