Por Mürdok Heras.
@MurdokHeras

Querida Hermandad Necaxista...

Después de siglos regreso a estas líneas en PR y lamento mucho que sea por las circunstancias que me han impulsado a hacerlo (aparte de los días de asueto).

La situación del equipo dista mucho de lo que cualquier necaxista hubiera deseado, quizás no tanto de lo que muchos esperábamos, lo cierto es que a estas alturas yo creo que ninguno de nosotros está contento con el andar del equipo, eso me queda claro.

Porque no hay que confundir, el que apoyemos el proyecto y la continuidad de Sosa de manera personal con el estar "a gusto" con los resultados que se han obtenido en este torneo.

Lo cierto es que a lo largo de mi participación en este espacio siempre he tratado de dar mi opinión de la manera más fría y objetiva posible, aunque eso nunca ha implicado el pretender tener la verdad absoluta o tratar de convencerlos de que piensen igual. Simplemente es un espacio que afortunadamente tengo para platicarles mis puntos de vista según mi criterio, así como leer los de ustedes.

Comenzaré por decir que sigo creyendo en que se logrará la permanencia, aunque creo que los modos no han ayudado a solidificar el proyecto Sosa y no me sorprendería su salida al terminar su contrato.

El resultado de este sábado bien podría acelerar el proceso. Se viene la parte más complicada del torneo y creo que nadie lo esperaba así. Tras lo vivido el torneo pasado era natural pensar que esto se resolvería mucho antes. Aunque también hay que entender que lo que vivimos en el Apertura 16 fue extraordinario. Entendamos que esto significa que no es normal. Lo normal es lo que estamos viviendo hoy, considerando que somos el equipo recién ascendido y que los últimos dos que lo han intentado, han fallado. Angustiante, sí, pero hace un año todos lo esperábamos así.

No es momento de rompernos, de desesperarnos. Estoy convencido de que los primeros conscientes de ello son los que patean la pelota. Que se han equivocado, lo sé, y ellos también. Todos nos hemos equivocado, somos humanos y de eso se trata la vida y el aprendizaje.

No atestigüé ni he visto video sobre lo ocurrido en Toluca, sí vi a Jairo pedir silencio en su gol. No pretendo jugarle al abogado del diablo, pero creo que en esta vida hay que ser empáticos y mucho nos ha faltado de eso últimamente.

Hablando de Sosa.
Yo soy profesor universitario y no imagino cómo sería mi ambiente de trabajo si cada semana recibiera correos de los padres de familia de mis alumnos pidiendo que me corran. En mi caso, cada periodo me evalúan mis autoridades, mis alumnos y yo mismo para considerar mi continuidad. A menos que algo de verdad extraordinario suceda, no espera uno que lo corran a medio periodo.

Ustedes en su trabajo, hermandad. ¿Quién está pidiendo semana a semana que los despidan? En el fútbol mexicano estamos muy acostumbrados a eso. A final de cuentas, si de verdad eso extraordinario llega, será el dueño, la directiva del equipo quien tomará la decisión; también estoy seguro de que ellos son los primeros interesados en que este barco no se hunda. En Toluca puedo pensar que todo eso fue lo que provoca la reacción de Sosa, equivocada por su puesto.

Hablando de Jairo.
Me sorprendió que la barra en el Victoria desde el minuto diez esté cantando "...Los rayos pongan huevos". En un partido muy complicado contra el campeón y quizás, la plantilla más cara de la liga. Además, ya van varias ocasiones en que he visto comentarios sobre el peso del lateral necaxista. Aunque ciertamente su inicio de torneo no ha sido el esperado, creo que en su regreso a la titularidad ha rendido bien. Entiendo, aunque no justifico, su equivocada reacción en el gol ante Tigres. Se equivocó también.

Hoy le ha tocado equivocarse a esa afición que encaró en el hotel de concentración al cuerpo técnico; a la que creyó pertinente colgar mantas amenazantes dirigidas a Sosa y a González. Se equivoca rotundamente a mi manera de pensar, porque no ayuda; al contrario, enturbia el ambiente y la concentración del equipo. Asusta, por qué no, a esa gente que quiere ir a ver al equipo al estadio o al aeropuerto y que por querer tomarse una foto, teman les vaya a tocar ser testigo o víctima de una agresión. Eso no está bien.

Empático, ok. Entiendo su impotencia, todos la vivimos cuando al '85 te hacen el gol de la derrota y lo único que logras pensar cuando ves en la línea de cal calentando a Barreiro y Maturana esperando ingresar es "¿ya para qué?".

Lo entiendo bien; pero de ningún modo justifica la manera que han tenido de desahogar esa impotencia y su frustración. Debemos estar tranquilos, no pido que conformes, pero sí tranquilos y encontrar el modo adecuado de expresarnos.

Porque a final de cuentas, aún estamos cerca de lograrlo. Pongámosle huevos todos, en cerrar filas y alentar. Sin agresión, sin violencia. Con unión y empatía. Es buen tiempo aún.

¡¡Fuerza, rayos!!