Por Mürdok Heras.
@murdokheras

Después de tanto tiempo ya hasta se me había olvidado cómo escribirles, hermandad rayo...

Ahora lo hago porque el tiempo lo permite y la víspera Navideña da un gran marco para desearles todo lo chido del mundo, pero ya más adelante regreso a ese punto.

Antes de eso, quería compartir con ustedes ciertas reflexiones que las más recientes novedades y surrealismos de nuestro querido fútbol mexicano me han provocado.

Desde hace muchos años la rivalidad y el odio deportivo que el Club América ha generado para la afición necaxista se deben en mucho a ese papel de "Hermano Menor" con el que se nos etiquetó durante los noventa.

Que se llevaran a nuestras figuras para mandarnos a sus "sobras" (con todo respeto) e incluso dicho por mismos jugadores: "Era un castigo que te mandaran al Necaxa". Para que luego retomaran un buen nivel con la casaca rojiblanca y de nuevo partir ya como figuras.

Pero no solo eran los wilos, éramos tres hermanos, se sumaba el Atlante, por increíble que parezca, aunque eso duró poco. Llegó entonces el San Luis a armar un grupo de equipos con un mismo dueño; grupo que hacía su mini draft cada semestre para intercambiarse jugadores, por supuesto, beneficiando al Ame.

De ahí que, por ejemplo, Victor Lojero, salido del nido, llegara al equipo potosino. De ahí una buena lista de jugadores que transitaran de aquí para allá en momentos hasta complicados para Necaxa que terminaron en el primer descenso.

Me parece increíble que han pasado los años y pareciera de pronto que la vecindad perpetúa como un fantasma esa hermandad entre rayos y tuneros a pesar de habernos alejado de Televisa.

Directivos, staff administrativo y jugadores siguen saltando de Aguascalientes a San Luis Potosí. Siendo particularmente peculiar el caso de los técnicos que se presentarán el próximo torneo en ambas escuadras. Poncho Sosa y Memo Vázquez le pondrán una buena dosis de morbo al encuentro que se dará en el Estadio Victoria el próximo 26 de enero.

No me quiero meter ahorita con los rumores que ponen al Pipe Gallegos con el Atleti, pero sin duda, estos movimientos renuevan esas emociones, fantasmas, revolturas de estómago... Que me generaban los mini drafts de aquella época.

Espero que sigamos saliendo cada vez mejor armados a pesar de las transferencias, salidas y llegadas, y que sigamos avanzando en esa evolución hacia el título.

Tengo una gran expectativa por las nuevas circunstancias que tendrá Sosa para trabajar con un equipo cuyo objetivo no implica sobrevivir sino destacar. Así como sobre el nivel que presente el Comandante Quiroga, pues la vara le ha quedado alta.

Mucha emoción e ilusión de que podamos seguir viviendo momentos agradables el próximo 2020.

Y ya entrados en los buenos deseos, ahora sí, aprovechar el espacio para agradecerles su compañía en Pasión Rojiblanca, su preferencia y el tiempo que le dedican a escucharnos y compartirnos su opinión. Gracias por estar ahí con nosotros y con el rayo.

Que sean felices en estas fiestas y que vengan grandes cosas para todos más allá de solo el fútbol.

¡Feliz Navidad, banda!