Por Alex.

@AlexdeRayos

Fue diferente, pero al final el resultado fue adverso. Necaxa plantó su mejor versión del Clausura 2018 ante Guadalajara, sin embargo, no pudo a lo largo de los 90 minutos y cargó con una nueva derrota (3-1).

Los dirigidos por Ignacio Ambriz salieron con un parado diferente, dejaron en la banca a Mario de Luna tras 56 partidos como titular; buscó en Ventura Alvarado y Víctor Dávila un rostró distinto y, al menos por momentos, lo logró.

Para la mala fortuna necaxista, Chivas aprovechó tres errores en la zaga, el primero al minuto 9, cuando Alan Pulido puso al frente al cuadro visitante. Necaxa creció con el paso de los minutos, buscaba sin mucha idea, pero con valentía el gol del empate.

Ambriz dio juego, desde el primero tiempo, a Matías Fernández ante la pobre actuación del Fideo Álvarez y, al poco tiempo, una gran jugada de Víctor Dávila por la banda de la derecha culminó en la anotación de Carlos González al 45'; parecía que los Rayos tendrían un segundo tiempo prometedor.

Y así fue. Necaxa lucía mejor que Guadalajara, el equipo conseguía lastimar el medio campo del rebaño y también su zaga, pero se toparon con sus propias limitantes en la última zona del campo. Los Rayos superaban a las Chivas con la velocidad de los elementos y parecía cuestión de tiempo que marcaran el segundo, pero una vez más, un error en la zaga de los electricistas terminó en las redes vía Ronaldo Cisneros al 65'

Carlos González tuvo al menos dos oportunidades claras para empatar el marcador (en mano a mano) antes de salir del juego y Martín Barragán, apenas ingresó, tuvo una tercera que falló sin portero.

Ya con un Rayo pensando solo en el empate y en la agonía del encuentro, al 89', Martín Barragán metió la pelota a la portería de Barovero, aunque el gol fue dado a Edwin Hernández para el tercer tanto del Rebaño.

Necaxa deberá hacer frente al León en su campo y con su gente la próxima semana, en un duelo con mucha rivalidad a lo largo de la historia, pero que aumentó desde la llegada de los Rayos a Aguascalientes y más cuando ambos militaron la categoría de plata.